Definir el sector agrario no presenta grandes inconvenientes conceptuales. Lo agrario es todo aquello que concierne la producción de bienes primarios de origen vegetal y animal en relación a un substrato terrestre. Es una definición simple que encierra una realidad claramente identificable por parte de la sociedad.

El concepto de rural por su parte es mucho más amplio y por lo tanto más complejo. Su definición atañe no sólo a una actividad productiva sino también a un territorio y a una sociedad: mientras lo agrario hace referencia a lo técnico-productivo, lo rural hace referencia a la sociedad y al territorio, donde lo estructurante no es la producción agrícola, sino la relación naturaleza-sociedad. De allí que éste último abarque no sólo la agricultura, sino también la vida social y política de una sociedad en relación con el espacio que la sustenta.

Podemos definir el espacio rural como el ámbito territorial de baja densidad poblacional relativa con una infraestructura y equipamiento directamente vinculado a la valorización de las actividades productivas agro-silvo-pastoriles, en donde predomina una relación directa entre naturaleza y sociedad y donde existe una identidad específica construída históricamente.

A partir de esta definición preliminar podemos identificar cada una de estas características.

1. En el mundo rural predominan las bajas densidades de población si se lo compara con las áreas urbanas. La población se distribuye en un hábitat disperso correspondiente a parcelas rurales o en hábitat agrupado en pueblos o pequeñas ciudades. Esta organización espacial presenta diferentes patrones, de acuerdo a las características del medio natural y las condiciones climáticas.

2. En este espacio rural las relaciones sociales se construyen en un ámbito de interconocimiento y sobre una base local. Esto significa que las relaciones sociales entre actores se dan de forma directa (todos los actores se conocen entre sí o tienen referencias unos de otros). De esta manera el medio para controlar o manejar la tensión social en la organización rural está más vinculado al compromiso personal que a los conflictos abiertos entre los actores. Desde otro punto de vista el interconocimiento entre los actores sociales genera un fuerte mecanismo de control social. La imposibilidad del anonimato determina un comportamiento social conforme a los valores sociales establecidos localmente; los comportamientos sociales no aceptados por los grupos locales son en muchas ocasiones garantía de rechazo por parte de la sociedad rural. La innovación social en términos de nuevos valores sociales y culturales manifiesta así otros ritmos, diferentes a los de las ciudades. Para que exista innovación social debe existir un acuerdo o una aceptación social de la misma.

3. Otra característica del mundo rural es el tipo de relación que se establece entre la sociedad, el tiempo y el espacio. En el mundo rural el hombre se enfrenta plena y directamente al mundo natural, lo cual tiene repercusiones desde el punto de vista temporal pues el que marca el ritmo de la sociedad es la naturaleza y no los ciclos sociales impuestos por el hombre.

4. En los espacios rurales, los sistemas económicos que se despliegan están esencialmente basados en la explotación de recursos naturales (agropecuario y forestal), y toda la gama de servicios que apoyan a la misma. Sin embargo existe actualmente una nueva gama de actividades que utilizan las áreas rurales aprovechando los recursos y las potencialidades que estos poseen: mayor espacio, menos conflictos sociales que en las grandes ciudades, mejor calidad de vida en términos ecológicos, etc.. El turismo y la instalación de fábricas en el mundo rural constituyen los mejores ejemplos de estas nuevas actividades desarrolladas en el campo.

5. Finalmente, los habitantes de los espacios rurales poseen una identidad y una representación social que les es propia y específica. Los actores sociales construyen una identidad de rurales a partir de una doble vía:

  • por un lado el espacio que habitan y el tipo de actividad que realizan los definen como rurales y les permiten construir esta identificación,
  • por otro lado esta identidad se afirma y consolida a través de las representaciones que otras personas se hacen de los habitantes rurales, creándose una diferenciación entre los habitantes rurales y los habitantes urbanos.

Esta construcción de la identidad rural cruza además la construcción de identidades de clases, esto quiere decir que así como en la ciudad se construye una identidad de hombre de ciudad con diferentes niveles sociales, también en el mundo rural se construye una identidad rural con diferentes niveles sociales, que va desde el campesino (o peones, o changarín de un pueblo) hasta el estanciero o el profesional del pueblo.

Queda claro entonces que el mundo rural no es solamente un espacio de producción agropecuaria, sino un territorio dotado de infraestructura, equipamiento, organizado en parcelas con hábitat disperso, con pueblos y pequeñas ciudades, con actividades productivas vinculadas especialmente a la actividad primaria, pero también con actividades de transformación y de servicios. Un territorio donde coexisten diferentes tipos de actores (agricultores, prestadores de servicios, jóvenes, amas de casa, jubilados, etc.) y diferentes tipos de Instituciones (escuelas, sindicatos, municipios, organizaciones no gubernamentales, etc.), articulados en torno a un tipo de espacio de baja densidad, con relación directa a la naturaleza y con una identidad propia.